lunes, 24 de septiembre de 2007

Lápices de barro

Hace tiempo un amigo me dijo una frase muy acertada: “todo el mundo cree que sería bueno en dos oficios: el de actor y el de político”. En todo caso yo añadiría una tercera opción, la de periodista porque de otro modo no se entiende que haya tanto inútil y tanto premio Nóbel escribiendo en los periódicos y revistas de todo el mundo.

Podría hablar largo y tendido de la parte que conozco por mi profesión, la que corresponde a los artículos de índole financiero que todos los días salen en Expansión o 5 días pero la verdad es que no quiero hacerme más daño del necesario. Si alguno tiene mucho interés en comprobar como cualquier persona que no sabe sumar dos y dos ni con ayuda de un ábaco, es capaz de escribir sobre los mercados bursátiles con total tranquilidad no tiene más que visitar “El Confidencial” (www.elconfidencial.com). Este periódico virtual es muy conocido por el nivel de triplistas de su plantilla, gente que siempre lleva el pantalón corto debajo del traje y que hacen honor a ese viejo axioma periodístico sobre no dejar que la verdad te arruine un buen artículo. Es altamente recomendable leer los comentarios a los artículos, hay una cantidad de repartidores de cera importante. ¿Rectificaciones? ¿fe de erratas? Jajajjajaa buena suerte, creo que no hay nadie en casa.

En realidad este problema me preocupa menos ya que fuera del mundo de las inversiones no hay mucha gente que esté interesada en estos temas. Lo que más preocupa es lo que aparece todos los días en el resto de periódicos generalistas, esas bonitas faltas de ortografía, esa sintaxis cuanto menos creativa, esa inversión del sujeto-verbo-predicado por sujeto-perífrasis-conjunción subordnida-adverbio-apóstrofe y nalga o directamente esa capacidad innata para no decir nada en 20 páginas de periódico. Mucho me tema que la bonita figura del corrector de estilo ha muerto definitivamente. Por cierto, la RAE tiene prohibido leer ningún periódico para no aumentar el índice de suicidios entre sus miembros, tanta palabra nueva agota a cualquiera.

Todos somos conscientes que desde la LOGSE/LOE/LOGE/ALOE VERA, pedirle a un licenciado que escriba con tildes (o que simplemente conozca la diferencia entre acentos y tildes), sin faltas ortográficas y con un mínimo de claridad, puede atentar gravemente contra la moral del chaval, ser un acto claramente discriminatorio y provocar un menoscabo en su honor de manera irreparable. Pero al menos creía que ese mínimo se seguía manteniendo para la gente que se gana el pan precisamente con las letras. Pobre ingenuo, sin son los peores.

Los procesos de reclutamiento de los periódicos se asemejan mucho a los del ejército: son procesos de mínimos, es decir si te llega para respirar y comer, adelante ya tienes tu pluma y tu sitio calentito. Inciso - Otro día hablaremos de lo bonito que resulta que quitarán el mínimo de 100 (que marca la normalidad) en los test de cociente intelectual para entrar en el ejército español….oligofrénicos al mando de tanques y de lanzamisiles, joder que licencien a las cabras, les iría mejor – Fin del inciso. Es de mínimos, porque de otro modo no se entiende que los periodistas no se molesten siquiera en comprobar sobre lo que escriben. No ya te digo buscar en fuentes autorizadas o en los libros de consulta al uso ¿qué es eso?, sino ya en realizar una mínima comprobación por Internet.

Para muestra un bello ejemplo del mejor tebeo cómico del panorama nacional, el sin par Marca en sus versión virtual (www.marca.com). Leer esta dinámica a diario es la manera más fácil de perder neuronas, ríete tú del alcohol, nada que ver con estos catedráticos. Hace poco, gracias a Dios no me acuerdo a santo de qué venía, definieron a Ferrá Adriá (uno de los mejores y más prestigiosos cocineros del mundo) como “ese cocinero que hace tapas bonitas”. Agárrate que vienen curvas. Una rápida consulta en google te da 1.530.000 salidas para “Ferrán Adriá” y 13.200.000 para “Adriá”. En cualquiera de las opciones de las primeras páginas se puede comprobar fácilmente que no es solamente un cocinero de tapas bonitas. Lo peor de todo es que nadie dice nada y el éxito de esta página no hace sino crecer.

En fin todo se explica si atendemos a la frase que eructó hace poco un tertuliano de “radio Marca” (uno de los más poderosos laxantes que el mundo ha conocido): “el odio al mundo del periodismo deriva de la envidia que nos tiene mucha gente”. Eso es vivir en el mundo real y los demás son tonterías.

P.D.: Medalla de honor para un compañero que cuando le recriminé haberme escrito un mail con 40 faltas de ortografía en tan sólo 5 líneas de texto (yo creo que en realidad quería establecer algún tipo de record) me soltó la magnífica frase: “Joder es que yo soy de ciencias”. Bufff 27 añitos el niño, no supe si darle un abrazo o romperle la cara en el sitio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de leer tu post y he de decir que a mi me ponen mucho el pequeño moviemiento que producen los motores de coche, el liso y duro freno de mano, las lucecitas del panel de control y -como no- la robusta, larga y fálicamente diseñada palanca de marchas.

Creo que no hay nada mejor que una buena palanca de BMW cuando una se encuentra sola.

Por eso nuestra conducción es diferente a la de los hombres.

Porque nosotras no dominamos al vehículos mientras conducimos.

Lo poseemos.

Lo mimamos.

Nos hace gozar.

Pd. Me encanta como escribes. Me pongo muy tonta cuando leo esos comentarios en tu blog.

Le llamaban Tabaco dijo...

Me alegra que te guste el blog, debes ser la única persona del mundo a la que le ha gustado o al menos que haya respondido....veo que voy a tener que sobornar a mis colegas para que lo visiten más a menudo.

Un saludo